Las primarias ficticias
Una de mis películas favoritas es ‘V de Vendetta’, como ya comenté nada más verla. En ella no sólo se plantea la idea de la legitimidad del terrorismo frente a un Estado opresor, sino también cuenta cómo este Estado autoritario (un Reino Unido del futuro) organiza un ataque terrorista contra su propia población para conducirles a que ellos mismos apoyaran la instauración del régimen. Es, en cierto modo, lo que se sospecha que hicieron los nazis incendiando en Reichstag, salvando las distancias del simbolismo de incendiar el lugar donde residía el poder soberano del pueblo.
En política, atacar algo querido es una forma de intentar reafirmarlo a través de la reacción. Y en este juego de la política actual los medios de comunicación somos el cebo perfecto. La idea de que las primarias que el Partido Socialista ha organizado en Madrid no son reales surge del comentario que un lector dejó recientemente: ¿y si las primarias fueran una idea artificial orquestada por los propios socialistas, en este caso para conseguir que se hablara de una candidatura desconocida que se encaminaba a hacia la derrota inevitable?
Lo que puede parecer una conspiración rebuscada cobra fuerza viendo que un partido muy similar al PSM ha hecho lo propio: el PSPV, la escisión socialista valenciana, ha lanzado la candidatura de Antoni Asunción (sí, el ministro de González que dimitió cuando lo de Roldán) supuestamente para hacer frente al jefe de filas, Jorge Alarte que, como Tomás Gómez hasta hace un mes, era un perfecto desconocido en la política nacional (y prácticamente en la regional).
Los partidos se parecen, pero con matices: el PSM estuvo a punto de impedir que Esperanza Aguirre ganara (aquello del ‘Tamayazo’, ya saben), algo a lo que el PSPV no aspira ni en sus mejores sueños; el PSM puede ser un grupo movido, pero es una auténtica balsa de aceite comparado con el ambiente cainita, irrespirable, del PSPV, en el que ni la intervención directa de Zapatero sirvió para poner paz. Recordarán aquello de Pla, sempiterno líder socialista, encadenador de fracasos, al que Ferraz acabó enseñando la salida; lo que quizá no sepan es que el exministro Jordi Sevilla, castellonense de nacimiento, intentó reconvertir el partido en una formación capaz de plantar cara al Partido Popular y acabó tirando la toalla en apenas unas semanas.
Y, como los partidos, los líderes se parecen: ni Tomás Gómez ni Jorge Alarte tienen peso político alguno, pero el primero se ha visto reforzado por la importancia de su oponente, toda una ministra… pero Asunción no parece precisamente un adversario de altura capaz de captar la atención de los medios de comunicación, ni nacionales ni prácticamente tampoco los regionales (siendo que en la televisión autonómica sólo se informa de los logros del Govern de Camps).
Los ejemplos no terminan aquí: los socialistas intentan repetir la estrategia de montar unas primarias también en Murcia. Pero claro, los que no crean en teorías conspiraciones dirán que no es normal que el PSOE sea el único que usa esta estrategia. Aunque teniendo en cuenta que es el único gran partido capaz de confrontar opiniones en un proceso democrático como las primarias en lugar de designar sucesores, no deja de ser normal, ¿no?


Dos años y doce días. Era un 6 de julio de 2008 cuando empezó la andadura de TintaDigital.org como revista, entonces semanal. Tras tanto trabajo sin ánimo de lucro llega el momento de detenerse. El proyecto merece más atención de la que ahora mismo podemos darle, así que mejor irnos ahora que dejarlo morir en el vacío. Nos vamos, pero sin tristeza. En lo que a mí respecta ha merecido la pena, y me deja muchas cosas que contar.