Los frikis están en pie de guerra. Una buena amiga frik me envía un mail, indignada, con “una tal que se hace llamar periodista“. La “tal” en cuestión es una rubia de bote bronceada (lo cual le ha valido múltiples críticas) llamada Sara Gallardo que ha escrito un artículo en ‘El escaparate de Sevilla‘ criticando al mundo de los frikis. Y yo, como miembro del club (para muestra, este homenaje como botón), me sumo a la indignación.

He aquí algunas de las “lindezas” de la tal Sara, a la que ya han crucificado en a Red (las negritas son mías):
“Estos locos, pringaos son adictos a las cosas más extravagantes, extrañas e inútiles. De hecho, el culto a lo inútil es y será su primer mandamiento“.
“Un friki sin ordenador es como un punky sin piercing. Y yo me pregunto… ¿qué tienen estas maquinitas diabólicas para que puedan gustar tanto a estos lunáticos?”
“No existe un estereotipo físico para los frikis, pero por normal general (literal) suelen ser altos, delgaduchos, con el pelo grasiento y más bien largo, y con una pequeña chema que muestran airosos debidos (literal) a las insufribles horas que pasan delante de la pantalla del ordenador”
“Hay algo que tienen en común y que es visible a metros de distancia, el acné. No sé si pretenden simular a un cráter andante o algo parecido pero lo curioso es que la pubertad en este tipo de personajillos se alarga más que en cualquier otro individuo”.
“Aunque la participación en la sociedad es casi nula, los frikis se consideran comunistas-republicanos”.
“Dentro de este siniestro grupo existen unos líderes cuya ida de pinza sobrepasa la del respetable. Me refiero a los ultrafriki o, según la jerga friki, los geeks. El respeto que se le confía es de lunático total“.
Y remata:
“Pero los frikis, en realidad, son buena gente. No se meten con nadie, ni tienen un grupo al que odiar, como se da en el caso de canis y pijos, o heavies y raperos”
“Se pasan la vida inventando cosas corras, que para nada valen”.
“Están orgullosos de ser frikis, no tienen nngún pudor en ocultarlo, ya han salido de ese túnel oscuro en el que se recluían para mezclarse con el resto de la sociedad, creen, a pues juntillas, que algún día dominarán el mundo -con ayuda alieníjena (literal), ¡eso sí!-, e intentarán conseguir adeptos por doquier”
“Tengan cuidad porque esto es como una secta, una vez que se entra es muy difícil salir, y, aunque se consiga, las secuelas serán irreversibles”.
“Sólo me queda decir, que ¡ducharse es gratis! -o prácticamente gratis- y estos señores solo estuvieron cerca del agua cuando se bautizaron”.
Y he aquí alguna de las respuestas frikis a sus lindezas: Por lo pronto, está en la frikipedia y se dice de ella:
“Fusión de la reputadísima Marina Castaño y la líder de las Jessis (Belén Esteban) llamada Sara Gallardo (a partir de ahora la periodista que tenía la boca como una barra de pan)”
“Nunca escribas artículos sin saber de que estás hablando. Enhorabuena, Sara, ya eres parte del mundo friki”
Le dedican un cómic (bastante soez, por cierto)
Le han hecho una carta de Magic
Y le contestan
Sus enemigos le han hecho famosa.
