Ocho pecados de la prensa digital
El análisis (extractado) es todo un latigazo a la prensa digital “doscerista” de nuestro tiempo. Como bien dice su autor, Javier Cañada, toda esta vorágine de implementaciones en los sitios web son “como las hombreras femeninas en los 80: se han puesto de moda y la gente no se para a pensar si es o no cómodo o apropiado. Se llevan porque sí, porque lo hacen otros y porque hay que dar aspecto de modernidad“. Un buen repaso en ocho puntos.
Los comentarios: “Por lo general son ciénagas de trolls y de gente cabreada que aportan poco o nada a la información de la noticia (…) Como el medio es anónimo, la gente pierde los papeles”.
Lo más votado / lo más visto: “¿De verdad me da información? En realidad lo que me da es metainformación, información sobre la información, datos sobre las preferencias de los lectores. Pero eso a mi, que tengo mi propio criterio sobre lo que es relevante, me dice más bien poco. Quizás les valga a los editores del periódico pero no merece estar en la portada”.
El dayparting: “Es la técnica que consiste en dar un tipo de contenidos u otro en función de la hora del día. Se asume que el usuario de por la mañana y el de por la tarde/noche son distintos o tienen diferentes intereses (…) Se trata de un concepto heredado del mundo de la TV y la Radio donde el usuario no tiene tanta capacidad de elegir y se traga lo que le echen“.
Estructura a tres columnas (o más): “La estructuración en columnas es una mala herencia de los periódicos de papel. En la pantalla de un ordenador tiende a generar caos y desorden y dificulta la lectura”.
Blogs en los periódicos: “Algunos periódicos online sienten vergüenza de ser mass media y se intentan disfrazar de medio personal independiente. Quizás sea eso o quizás simplemente borreguismo: ¿Que se llevan los blogs? Ah, pues pongamos blogs en el periódico (…) Los blogs en los periódicos son la columna de opinión de toda la vida (…) De nuevo, el periódico online pretende tenerlo todo y ser la única novia del usuario, pero el internauta es poligámico“.
Envíanos tu noticia: “Un periódico online no sólo busca informar, sino hacerlo de un cierto modo, priorizando (…) Así marca su linea editorial (…) Sin embargo, las modas dictan que hay que ser ‘participativo’ (…) El modelo no funciona en la práctica. Y la prueba es que las noticias de los usuarios nunca ocupan lugares predominantes de la web”.
Contenido ‘geek’ / ‘friki’: “Me refiero a noticias sobre nuevas tecnologías, curiosidades científicas, series de culto, rarezas, etc. Lo hacen por imitación de blogs que llevan años haciéndolo bien y tienen millones de visitas. Quizás alguien les dijo que así ellos también las tendrían. Cuando veo estos contenidos en 20minutos, en Público o en Soitu se me hace raro, muy forzado. Por descontado, el tratamiento de las noticias no está a la altura de los blogs”.
Queremos ser tus amigos: “Es como si alguien a quien acabas de conocer hiciera esfuerzos desmedidos por agradarte. Automáticamente pensarías que buscaba algo de ti. No te parecería auténtico. Lo mismo pasa con esos acercamientos demasiado forzados: le hacen perder autoridad y credibilidad al periódico (…) Yo preferiría un periódico que no se preocupe por ser cercano. De hecho, hasta preferiría que me hablara de usted: Mire, soy el periódico XYZ y estoy aquí para contarle lo que ha pasado hoy“.
VIA | Programa Vostok
3 de Enero de 2008 en 4:57 pm
Coincido en todo con vosotros!!!! Si que son los 8 pecados ….. 100% de acuerdo!
4 de Enero de 2008 en 12:14 pm
¿Solo ocho? Muy generoso me parece
4 de Enero de 2008 en 1:44 pm
Me parece muy curiosa el sistema de puntuación de las noticias (en este caso El País) Cuando salen Aznar o Bush, mucha gente vota pero con pocas estrellas. Si es algo popular, muchas.
Votan al protagonista o el tema, no la pieza periodística en sí.
4 de Enero de 2008 en 1:45 pm
Me parece muy curiosO*
28 de Abril de 2008 en 10:54 am
[...] es que no se está sabiendo reubicar ante esta nueva realidad: hace falta un modelo propio, no repetir los pecados del pasado ni tampoco intentar imponer un estilo antinatural a un formato totalmente diferente, a una realidad [...]