Nadie negará la enorme influencia que tienen los medios de comunicación en la sociedad y en cómo ésta percibe la realidad. Por ejemplo, si un espectador sigue habitualmente los informativos de Antena 3 vivirá en un estado de congoja permanente ante la cantidad de sucesos y tragedias que nos rodean, mientras que si ve Cuatro o La Sexta apreciará las bondades de la gestión del Gobierno. Como siempre, todo depende del cristal con que se mire… pero hay determinados dramas sociales en los que el tratamiento de los medios toma una importancia radical.
No se da cancha, por ejemplo, a las noticias sobre suicidios: está psicológicamente demostrado que los suicidas potenciales esconden, en la mayoría de ocasiones, un ansia por la notoriedad que les empujaría a efectuar su fatal voluntad si vieran a otros como ellos ocupando páginas en los periódicos o minutos en las televisiones. Por eso, una norma no escrita del periodismo hace que muy pocos suicidios sean noticia.
La violencia de género tiene, por sus dramáticas cifras, un peso notable en los medios de comunicación desde hace unos años. Mientras en países como Reino Unido no da apenas pábulo a este tipo de crímenes, en España tienen una posición destacada en portada casi con total seguridad. Algunos psicólogos alertaron hace tiempo de los peligros de un ‘efecto contagio‘ similar al de los suicidios o, en la mayoría de los casos, de la espectacularización del drama que se da en muchos dramas (PDF). Otros ven en el suicidio de los asesinos una muestra clara de que es el machismo y no la búsqueda de notoriedad lo que impulsa a estos hombres a matar, lo que descarta este ‘efecto contagio‘. El debate, en cualquier caso, existe.
Entrevisté hace tiempo a Rosa Peris, directora del Instituto de la Mujer, y le hice un par de preguntas al respecto:
¿Qué peso real tienen los medios de comunicación en todo este problema?
Es fundamental, de hecho, en el tema de la violencia de género hemos reconocido, porque era justo, que ha sido fundamental la implicación de los medios de comunicación, que nos han ayudado a hacer visible la violencia contra las mujeres. Ese trabajo de difusión, ese llegar a millones de hogares, hace que tengan un poder y una capacidad pedagógica muy importante: podéis hacer una labor muy importante. Siempre consideramos que sois nuestros grandes aliados, precisamente porque no tenemos esa capacidad de llegar a tantos hogares.
¿Es bueno que se visibilice del problema o puede hacer más grande el problema?
Es posible que en algunos casos se produzca un efecto negativo, pero si lo comparas con los resultados positivos, son mucho mayores. Desde el Instituto de la Mujer apoyamos al 100% que se dé la noticia, que se visibilice el problema, frente al miedo a que se pueda repetir lo que aparece en los medios de comunicación; pero también es importante tener en cuenta qué se dice, qué se transmite al dar la noticia. Era necesario en este país que se visibilizara el problema, porque antes de que se hiciera, el problema no existía, las víctimas lo sufrían en silencio. Por ello, es importante ese trabajo de denuncia y concienciación, donde los medios de comunicación tenéis una función fundamental.
No obstante, Luiggi Bugalla, director de Expansión de la Asociación de Telespectadores de Cataluña, ha criticado abiertamente el peso que tienen estos crímenes en los medios. En un teletipo difundido por la Agencia EFE, Bugalla ha criticado el uso que hacen los informativos televisivos de la violencia machista al colocar estos sucesos como titulares, con el fin de crear “morbosidad” y “captar más audiencia“.
Otro ejemplo que suele debatirse es el del terrorismo: ¿deben los medios conceder tantísima importancia a lo que hacen o dicen los terroristas y su entorno? ¿No es esto precisamente lo que ellos buscan? ¿Deberían los medios obviar este tipo de temas o hacen bien informando sobre ellos?