Jun 09
La importancia de los detalles
Barack Obama ha ganado la nominación demócrata presentándose como un renovador, alguien que rompe todos los esquemas establecidos: negro, joven, directo, de oratoria cautivadora y con una gran presencia. Ahora llega el giro al centro, en el que los detalles cobran una importancia fundamental: siempre luce la bandera de las barras y estrellas en el ojal, asegura que mantendrá el bloqueo sobre Cuba y defiende una Jerusalén indivisible.
En toda esta lucha también interviene su esposa, Michelle. Defendida como una mujer elegante e inteligente, ha sido la rival en la sombra de Hillary Clinton, contra la que ha luchado para arrebatarle el granero natural de votos de la ex primera dama: las amas de casa y la gente trabajadora. Y ha combatido contra ella con la misma dureza que marcó el principio del declive de Clinton. Con todo, pese a ser una brillante abogada con (dicen) más sueldo que su propio marido, ha combinado sus elegantes trajes con una eterno collar de perlas falsas. Para que se note que ella también es como las demás mujeres.





















