El subgénero del confidencial


2

Ni House, ni Stark, ni Vilches, ni Risto Mejide. Todos esos son imitadores. Si hay un borde con carnet que dice las cosas como son y que no deja pasar una es Javier Pérez de Albéniz.

Ojo a su definición de los confidenciales, que tienen gran parte de la culpa de la mala imagen que tiene la información en internet:

No podemos consentir que un arrebato de profesionalidad, como podría ser confirmar una información, nos chafe un buen rumor (…) Los viejos cotorreos de patio de vecinas, bautizados como “confidenciales” por una serie de periodistas de medio pelo, son una de las bases del periodismo del siglo XXI. El post de hoy es un modesto homenaje a este repugnante subgénero.

Ya era hora de que alguien dijera algo así. Y de que dejemos de usarlos como fuente. Por cierto, su rumor se confirmó.