El vídeo muestra las reacciones de algunos de los centenares de turistas que se han quedado atrapados en Tailandia, que vive una revuelta popular que ha bloqueado los aeropuertos del país. Una de ellas (segundo 25) dice a cámara “I’m angry and sad” (”estoy enfadada y triste”), pero en Antena 3 prefieren traducirlo (y conducir la noticia) por un “Tengo habre y sed”, que suena como parecido. Ya se sabe, el inglés viene del latín.
¿Qué se puede esperar de una cadena en cuyos informativos se ha pillado a una presentadora pidiendo a unos afectados por las inundaciones que dramaticen la situación? Efectivamente, se puede caer más bajo.
A todos en nuestra vida periodística nos toca escribir cosas raras. Pero creo que Melchor Miralles se lleva la palma con esta: “Ofrecí mi cuerpo porque quería que me transplantaran el cerebro de Franco” (Diario 16, 20 días antes de que yo naciera).
Algunas reflexiones sobre los “valores noticia“, es decir, las cosas que determinan qué es noticia y qué importancia tiene, sobre el tema del día: la cadena de atentados en Bombay en los que han sido asesinadas más de 100 personas. Primera idea: es curioso ver lo que vale el ‘kilo de cadáver’ -permítanme la brutalidad- en la prensa:
Situación 1: Un atentado como el de Bombay, en circunstancias normales, apenas hubiera tenido impacto en las portadas de nuestros diarios (otros ejemplos similares de los que nadie nos acordamos, el más reciente en mayo). Huelga decir que si el atentado hubiera sido en Alemania hubiera sido portada, si hubiera sido en EE UU sería edición especial y si hubiera sido en España saldría en los libros de historia.
Situación 2: En uno de los hoteles hay una delegación española encabezada por Esperanza Aguirre. La noticia salta a todas las portadas primero y, posteriormente, abre todos los periódicos (ediciones digitales al menos). ¿Cuánto vale el ‘kilo de español’? Pues depende quien sea: todos sabemos que la presidenta de la Comunidad de Madrid estaba allí, pero junto a ella había todo un grupo de políticos, empresarios, asesores y demás a los que no se ha prestado atención alguna.
Situación 3: En otro punto de la misma ciudad, con los mismos atentados, hay una delegación de europarlamentarios. Entre ellos, Ignasi Guardans, político español de CiU, que cuenta que cerca estuvo de ser uno de los rehenes. De hecho, uno de los funcionarios del Parlamento Europeo que le acompañaba, al menos según las primeras versiones, resultó herido. Son casi las 22 horas y Aguirre ya vuela hacia España (con su equipo, pero no con todo el grupo) sana y salva. Guardans sigue, con los suyos, refugiado en un restaurante sin poder salir. Llevaba horas allí. ¿Con qué titulan los diarios nacionales? Con Aguirre, por supuesto.
Y ahora, unos parecidos razonables para ayudarnos a entender cómo venden los diarios el día después:
“Recuerdo haber aterrizado bajo los disparos de los francotiradores” (Hillary Clinton sobre su viaje a Bosnia en 1999, después desdramatizado por un vídeo de la CBS).
Las distancias de los gráficos muchas veces son orientativas. Sólo así se explica que un 0,3% sea cuatro veces más grande que un 0,4%. Y no hablo de que sean muestras distintas, sino que es la forma en que tiene un periódico de manipular los datos para que una distancia ínfima parezca enorme… o viceversa.
En este caso en concreto algo más de un 40% ocupa una distancia determinada y un escaso 0,3% de diferencia ocupa una quinta parte (como si fuera un 8% aproximadamente). El tema resulta aún más sangrante si se tiene en cuenta que, tomando que el 100% del universo de la encuesta es de 1.012 personas, ese 0,3% tan grande y visible corresponde a una diferencia de… ¡tres personas!
(26 de Noviembre de 2008):¿Cómo eres en la redacción? Eres de esos que, “por alguna razón incomprensible continúa manteniéndose en su puesto de trabajo” y nadie decide despedirte “con una buena patada en el culo”? ¿Eres de esos que tiene “ideas maravillosas para cambiar su medio”, pero que resulta que son “un maldito truño que, en ocasiones, resulta hasta ofensivo?”. En definitiva, ¿qué tipo de periodista eres? Hay para todos los gustos: el gilipollas, el sobrao, el jefecillo, el japi, en mindundi…
(VIA | El Blogazo)
Hay muchos periódicos que piden a gritos un rediseño, pero a los que nadie les hace caso. Hay otros que los anuncian como inminentes. Lo sorprendente es que, entre los más nuevos, no es anormal que poco después de nacer se rediseñen. Le pasó a ADN (aunque algunos lo negaban el tiempo les ha quitado la razón), le pasó a Soitu (que ha retocado sutilmente su diseño varias veces en menos de un año) y ahora le pasa a Público.
El diario generalista nacional de papel más joven del país echa atrás una de sus apuestas más innovadoras con su rediseño: la doble portada, una para temas generales y otra para deportes. Según cuenta en su blog Diego Areso, jefe de diseño del diario, la apuesta “no ha tenido el éxito que se esperaba”, y eso que, efectivamente, muchos empiezan leyendo el periódico desde atrás.
De ahora en adelante la contraportada del diario será mucho más clásica, con una viñeta, tres columnas para televisión y una columna de opinión con firma. El cambio obliga a reestructurar también las secciónes, y Deportes pasa a ocupar un lugar antes de la sección de Televisión que, como en la gran mayoría de diarios, cerrará el periódico.