Ene 09

La primera profecía se cumple: cierra ADN.es

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El mundo de los rumores es temible. Especialmente cuando te cuentan cosas que no sabes si creerte y, con el tiempo, se cumplen. De tres ‘grandes hechos’ que iban a sacudir el mundillo del periodismo digital patrio uno ya se ha cumplido apenas 8 días después de empezar el año: Planeta echa el cierre a ADN.es, manda a todo su equipo a la calle y dejará una redacción testimonial en Barcelona, supeditada al papel.

El motivo, según ha dicho Planeta, es la crisis. A no pocos les ha llamado la atención la curiosa estrategia del grupo: cuando todos se dedican a recortar las ediciones en papel y a potenciar las ediciones digitales (los motivos sobran: menos costes, mayor crecimiento publicitario…), Planeta decide hacer lo contrario. Y lo hace, además, cuando ADN.es se había colocado con 1.316.498 usuarios únicos como el proyecto nacido en el último año con mayor audiencia (Soitu cuenta con 1.131.596 y Público con 1.231.912). Aparte está RTVE, que no nació el año pasado sino que se rediseñó globalmente, que cuenta con 2.540.338 usuarios únicos, todo según la última OJD.

No conozco la casa por dentro, más allá de algún compañero que trabajaba allí: los únicos contactos que he tenido con el periódico han sido para mal (cuando me suplantaron, cuando me equivoqué en un cargo y se ofendieron, o cuando contradijeron algo que conté que luego resultó ser verdad). Dejando eso claro de entrada, destacaría algunos posibles motivos que, desde fuera, me da la sensación que han acelerado el desastre:

  • La crisis económica: Es el primer motivo, el más evidente. La actual crisis y el pánico que la acompaña ha provocado que se reduzcan drásticamente las inserciones publicitarias en los medios, lo que está provocando una auténtica sangría en las redacciones.
  • Los elevados costes del proyecto: A Planeta dinero no le falta, pero montar una redacción en pleno centro de Madrid y fichar, “talonario en mano” (contado por varias personas a las que ofrecieron entrar) a varias decenas de profesionales de otros medios digitales supone una inversión enorme que pone al medio en la tesitura de devolver ingresos a los inversores cuanto antes.
  • Gasto publicitario: ADN al nacer llenó marquesinas en las calles, se anunció en televisión… gastó una barbaridad en publicidad para posicionar el proyecto, cosa que otros como Soitu no han hecho y los resultados de ambas cabeceras no han sido muy diferentes. ¿Es la publicidad convencional el modo de anunciarse para estos nuevos medios? Personalmente, creo que no, porque ha demostrado ser poco efectiva, amén de carísima. Además, según tengo entendido, la cabecera gastó un dineral en posicionarse en Google mediante inserciones publicitarias que aumentaron enormemente sus visitas, aunque éstas desaparecieron en cuanto dejaron dejaron de anunciarse: es decir, no consiguieron que la gente se quedara con la marca, sencillamente les visitaban porque se les veía en todas partes.
  • La falta de perspectiva: Cerrar la versión on line de un medio y conservar el papel es una estrategia cortoplacista. Es cierto que el proyecto madre es el papel, que es la marca, que tiene una implantación mayor (máxime siendo gratuito) y que, para más inri, supone una plataforma estupenda para colocar otros productos del grupo (como Onda Cero o Antena 3), cosa que no se ha hecho tanto en el papel. No digo que haya que cerrar masivamente las redacciones de papel, soy de los que creo firmemente que el papel sobrevivirá, pero creo que si hubiera que elegir, probablemente cerrar el papel sería más adecuado.
  • La falta de continuidad: No lo digo por su rediseño poco después de nacer (también Soitu o Público se han rediseñado al poco de ver la luz). Ni porque en dicho rediseño se eliminaron algunas de las grandes apuestas que hizo el medio en su nacimiento. Tampoco lo digo por la misteriosa salida de Juan Varela, polémico artífice del proyecto, apenas unos meses después de lanzarlo. Lo digo por todo el conjunto: da la sensación de que han existido dos tiempos, uno para los de fuera (un año y medio) y otro dentro de la casa, donde las cosas han ido muchísimo más rápido. Demasiado, a juzgar porque hace sólo tres meses la página se consolidaba “como medio de referencia”.

Del mismo modo, desde fuera, he aquí algunas consecuencias del cierre:

  • Alerta roja: El cierre de uno de los grandes proyectos digitales del país pone en jaque al resto: si Planeta (con la cantidad de dinero que mueven) ha sido capaz de tomar una decisión así, cualquiera puede ser el siguiente. Los digitales, por mucho que supongan el presente y el futuro, tampoco están a salvo de la crisis. Esta crisis no es ya la crisis del papel.
  • Más tarta publicitaria: ADN.es era la única versión digital de un gratuito que había conseguido colocarse en una posición relevante frente al líder absoluto, 20minutos.es, a pesar de tener sólo una cuarta parte de su tráfico. Con esta situación, y siendo que ninguno de los otros gratuitos tiene presencia real en Internet (a pesar de los intentos de Metro), quizá una parte de la tarta publicitaria de ADN.es vaya a parar al hambriento estómago de 20minutos.es: ser líder supone una ventaja competitiva muy grande en un sector muy tocado. Pese a ello, hay que tener en cuenta que ADN.es nunca ha sido competencia de 20minutos.es, que se mide con elmundo.es o elpais.com (que le sacan un tercio de su audiencia) o abc.es (a quien le saca más de un millón de usuarios únicos).
  • Más parados a la cola: Con el cierre de ADN.es, otros 40 profesionales de los medios se quedan en el paro. Tal como está la situación, ser periodista y quedarse en el paro ahora mismo supone, por desgracia, una larga estancia en dique seco. Me consta, no obstante, que algunas redacciones que sí están intentando crecer ya están moviendo pieza para ficharles. Sólo un apunte para que nos demos cuenta de la magnitud de la crisis: en 20 minutos se ha despedido en dos tandas exactamente a tanta gente como se ha quedado ahora en la calle con el cierre de ADN.es, y no son los medios que más han despedido.
  • Quedan dos profecías por cumplir: De los rumores que habían llegado a mis oídos durante los últimos meses, el cierre de ADN.es y su traslado a Barcelona ya se ha cumplido. Faltan dos. La primera habla de la reducción de gratuitos nacionales a sólo dos cabeceras, ya sea por una fusión entre dos (todos hablan de Metro y 20 minutos, algo que a mí me han negado) o, en su defecto, el cierre de una de ellas (Qué!, por sus deudas, es la favorita en las apuestas). El otro rumor habla de que uno de los grandes dejará el papel para centrarse sólo en su versión digital.

Un abrazo muy fuerte a la gente de ADN.es que, desde luego, no se merecían un final tan triste.

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Archivado en Medios, Trabajo |

7 dicen que...

  1. esther vargas dice que...

    No conocía todos los detalles que aquí cuentas. Muchos en Latinoamérica seguimos ADN y ayer nos sorprendimos con la noticia, pues sin conocer los entretelones entendíamos que era un medio con perspectiva para seguir creciendo. Una pena que los empresarios estén al margen de los nuevos tiempos y cometan errores como estos.

  2. Jesús Badenes dice que...

    ¿Y cuáles son las otras dos profecías?

  3. Jesús Badenes dice que...

    Perdón, me salté el último párrafo. A mi también me hablan de la fusión de 20 minutos y Metro. Y hay algunas pistas de ello en la red.

  4. Blog de Notas dice que...

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