A un día de conocer el nuevo El Mundo



Hace ahora seis días comenzó la cuenta atrás: desde hace una semana, una o dos páginas de gráficas nos recuerdan que este domingo se rediseña El Mundo. Quizá quede en agua de borrajas, quizá quede en un ligero (aunque importante) lavado de cara, como el que emprendió hace un año su eterno rival, El País. Pero quizá haya algo más.



Pedro J. Ramírez, el creador, director y dueño absoluto del que se considera el diario más personalista del país, adelantó a mediados de noviembre que los cambios serían importantes. Se espera que los cambios lleguen en lo estético, hay incluso quien habla de un cambio global de mentalidad en el grupo de cara a un desembarco definitivo en la Red, donde ya son el diario más leído del mundo en castellano… Pero las claves, que no suponen un cambio real, hay que buscarlas más en los planteamientos, en las ideas. En este sentido, dio dos pistas:

  • “El medio es la marca”, escribió en una de sus cartas de fin de semana. Bajo esta reconstrucción de la vieja frase de “el medio es el mensaje” quiso confirmar lo que muchos ya sabían: la adquisición de los medios de Recoletos hace ahora dos años no daba lugar al nacimiento de un nuevo grupo de comunicación, sino que El Mundo en sí era el grupo: el diario es la nave, el centro del proyecto, sobre el que pivota todo lo demás. Si PRISA lo hizo durante tantos años con El País, ¿por qué no iba a hacerlo él con Unidad Editorial?.
  • “El medio es una marca que incluye los atributos ideológicos y estéticos de la compañía”, dijo en el Fórum Nueva Economía. Todo responde a un mismo patrón, donde no se admiten discrepancias ni búsquedas de independencia. De paso, dos juegos florales más: un recordatorio al Gobierno de lo importantes que son los medios en general (y el suyo en particular) y una soflama contra la televisión pública que, según dijo, roba publicidad al resto de medios.

Ahora falta saber en qué queda el rediseño, bajo qué papel de regalo y cuántos lazos envuelve esos planteamientos. La posición de líder en internet le da una ventaja competitiva importante, pero su gran guerra, la del papel, aún la sigue perdiendo. Ha esperado un año a responder a El País. Ahora falta saber cómo lo hará.

ACTUALIZACIÓN: Mario Benito nos adelanta algo: dejarán de usar la Helvética.