Ene 19
El alto el fuego más frágil
En 22 días han muerto más de 1.300 personas en la Franja de Gaza. Según las partes, 1.300 muertos los suman los palestinos (que afirman que un tercio de ellos son niños), y 13 son israelíes (tres de ellos civiles, según el Ejecutivo hebreo). Siempre resulta complicado saber cuántos palestinos son civiles teniendo en cuenta que en una ínfima zona geográfica conviven más de un millón de personas, muchas de ellas emparentadas, y no siempre claramente diferenciadas de los militantes auténticos de Hamás.
Los ataques comenzaron, según el Ejecutivo israelí, como respuesta al lanzamiento de cohetes desde la Franja de Gaza a manos de militantes de Hamás. El objetivo era, tal y como recuerda Amir Oren en un artículo en el diario israelí Haaretz, “capturar a cientos de dirigentes de Hamás” y “liberar al soldado Gilad Shalit“, que fue capturado por los palestinos hace dos años y medio. Hasta el momento, ninguno de los objetivos se ha cumplido.
Pero ¿eran realmente esos los objetivos de la incursión israelí en la Franja de Gaza? Hay dos circunstancias que hacen pensar que detrás de la operación israelí hay una conveniencia temporal.
- El inicio viene marcado por la proximidad de las elecciones, que se celebrarán a mediados de febrero. Tras la salida de Ehud Olmert, que tuvo que dimitir por un escándalo de corrupción, su compañera de partido y actual ministra de Asuntos Exteriores intenta sucederle en el cargo. La mejor forma para conseguirlo, frente al ultraderechista Likud, es retomar la tensión con Hamás y mostrar una política exterior firme que, de paso, ayude a borrar el recuerdo de la fracasada invasión a Líbano de hace ahora dos años y medio.
- El final viene dado por la investidura de Barack Obama. El nuevo presidente de EEUU se ha mantenido al margen del asunto, no ha querido opinar, según los expertos, porque Estados Unidos “tiene un presidente, no dos”. Que Israel termine la operación militar sin haber cumplido los objetivos marcados y, según las cifras dadas por las partes, habiendo sumado un considerable número de víctimas civiles, podría no ser casual. Hay quien espera de Obama un cambio en la orientación de la política exterior estadounidense, especialmente en lo que respecta a Oriente Próximo. No obstante, siendo que durante la campaña electoral buscó la aprobación del importantísimo lobby judío en el país, podría tratarse únicamente de falsas expectativas en la comunidad internacional.
El artículo completo, en Tinta Digital.






















Febrero 16th, 2009 a las 12:22 am
[...] el puesto que tuvo durante una legislatura hace diez años. Ahora más que nunca se demuestra que el gesto de invadir Gaza (como el momento de retirarse horas antes de la toma de posesión de Obama) no fue casual: la [...]