No me gusta Twitter
Pero tuiteo. Tengo cuenta en Twitter desde hace algún tiempo, y últimamente soy especialmente activo. No sólo lo uso para promocionar las cosas que acabo de escribir o las novedades de Tinta Digital (que también). También cuento qué hago, recomiendo alguna canción, os narro mi merienda y cosas así. Además, claro, participo en debates, comento noticias y hago cosas que se supone que son las que vale la pena hacer en Twitter.
Pero no, no me gusta Twitter. ¿Por qué lo uso? Porque es mi trabajo. Llevo años comiendo del periodismo digital y no puedo pretender estar en esto sin estar bien metido en el ajo. Es útil, lo reconozco, para enterarte de cosas, para comentar asuntos, para pedir ayuda cuando tienes dudas, para conocer a gente interesante… Lo que viene siendo una red social, vaya.
No tengo nada en contra de la gente que ama Twitter. Ni contra la gente que se reúne a tomar cervezas en esos encuentros de tuiteros por los que no he pasado aún pero seguro que algún día disfrutaré (eso no será trabajo, sino networking y gusto por las cañas, básicamente). Quizá tengo algo más contra la gente que tiene el móvil en la mano mientras en la otra sostiene la caña y tuitea que está tomando cañas con no-sé-quién. Vida 1.0, por dios, vida 1.0…
Lo que sí me gusta de Twitter es cómo está haciendo que nos replanteemos algunas cosas los periodistas (algunos ya han hablado del tema antes que yo) y los interesantes debates en los que he participado:
- En la redacción no hace mucho discutíamos sobre qué significa retuitear (replicar algo que alguien ha dicho antes). Para mí es destacar algo, decir “mira, nosequién dice esto”; otros opinaban que retuiteando algo muestras que coincides con lo que piensa, incluso que haces tuyas sus palabras.
Este debate surgió el día en que se dijo por Twitter que habían encontrado el cuerpo de la joven presuntamente asesinada en Sevilla y resultó no ser cierto (en el momento de escribir este post siguen buscando el cuerpo). Lo veo como la primera prensa digital: la pelea es la velocidad, informar a los que te siguen de algo el primero. La velocidad tiene esas cosas: que atropellas. En la carretera puedes atropellar a la gente, en Twitter puedes atropellar a la verdad.
- Otro debate interesante fue el de si uno, por ser periodista (o incluso sin serlo), tiene que tener una cautela especial con lo que dice. En cierto modo lo entiendo: si sigues a un periodista en Twitter y éste dice que pasa algo, le crees. Cosa que tiene el ser periodista, que siempre decimos la verdad. O se nos presupone y exige. Este debate saltó también el mismo día en que se dijo lo de la chica sevillana. ¿Es el periodista periodista las 24 horas del día?
¿Es más, qué responsabilidad tienen sus palabras, sus posts en un blog, sus tuiteos? En no pocas ocasiones he tenido comentarios en mi blog que criticaban que opinara sobre cosas, diciéndome que, por ser periodista, debo ser objetivo y no opinar.
En este caso tu opinión me interesa, gracias.



Una pregunta, Borja, ¿crees que la inmediatez informativa se va a trasladar a twitter?
Sigo pensando que el Twitter es como el bar de la esquina, pero en versión virtual. El ser periodista no implica necesariamente tener que estar atento 24 horas a lo que dice la gente que baja al bar, pero tampoco es bueno desechar todo lo que cuentan los parroquianos.
Como fuente periodística, el Twitter tiene el mismo valor que tiene la gente que dice una determinada cosa, y un periodista, si utiliza el Twitter como tal, debería contrastar una información antes de retuitearla. En cambio, si no usa el twitter como herramienta periodística, nada le impide comentar lo que le de la real gana: las conversaciones de bar han existido de toda la vida y nunca se ha hecho un debate deontológico en torno a ellas.
Me fascina Twitter, lo considero una poderosa herramienta informativa y creo que los periodistas debemos manejarlo bien. A mí me sirve para mi trabajo diario (muchas noticias me llegan por esta vía), para alimentar mis blogs y para mis notas en Tinta Digital (muchas entrevistas las coordiné por Twitter). Sin embargo, también hay que leer mensajes improductivos como “tengo sueño”. Es que Twitter es también el absurdo y la vanalidad. Mil veces he twitteado el “tengo sueño” o “leo mi horóscopo. Es contagioso.
Pero creo que mientras no exista una herramienta similar seguiré siendo fan de Twitter.
Hace unos minutos se anunció la renuncia del Ministro del Interior de mi país (Perú). La noticia salió primero en el Twitter de mi diario. Muchos de nuestros seguidores conocieron la noticia y se informaron gracias a Twitter.
Yo creo que en Twitter no hay un pacto de lectura implícito por el cual me tenga que creer lo que publica fulano sobre un tema puntual, como si ocurre con los medios de comunicación (en principio). Otra cosa es que cada uno otorgue esa autoridad a quien crea conveniente.
Sobre el tema de el uso que le da la gente a Twitter estoy contigo. No me interesa la vida personal de las personas a las que sigo (sobre todo cosas anecdóticas del tipo “en la T4 esperando el avión”. Lo utilizo más como herramienta para conocer gente de mi entorno profesional y como fuente de información.
1. La verdad no se atropella, entonces deja de ser verdad. Ni si quiera se convierte en verdad atropellada, sino en Mentira. Reuitear no viene a ser más que decir lo que alguien ha dicho. Sin más. Decir lo que un mentiroso, o alguien que no ha constratado, ha dicho, si del ambiente periodístico hablamos, es mentir. La velocidad no debe ir reñida con la verdad, porque si no estamos tirando al traste esto que no está costando conseguir ante las viejas glorias del papel. Antes la verdad que la velocidad.
2. El periodista no suele ser rico. Pero tiene un atributo que le otorga socialmente un status, claro que depende de su credibilidad. El estatus de la posesión de la verdad y del conocimiento de algunos temas en profundidad. El periodista es 24 horas periodista con quien quiera serlo, si no será 24 horas amigo y si no pues 2 minutos conocido. Un abrazo compañero.
Bueno Borja, lo que te comentaba ahora por Twitter. Yo ahora mismo gestiono dos cuentas de Twitter, la mía personal @charlietorres y la del blog colectivo de estudiantes de periodismo @sinfuturo.
La primera la uso para mi uso y disfrute personal. Seguir a gente que conozco o que me interesa seguir para enterarme de cosas. El RT o Retweeting lo concibo como mira lo que dice tal. Por ello un retwitteo va acompañado de la fuente y del autor. No creo que si se retwittea algo que ha dicho otra persona, tu seas el responsable de esa información u hecho. La cosa cambia si por ejemplo retwitteo con @sinfuturo. Cuando usamos un twitter como herramienta corporativa o para generar información debemos saber bien qué estamos twitteando.
Por lo demás, sobre todo la cuenta de @sinfuturo es una excelente herramienta periodística porque puedo enviar noticias sin necesidad de tener que poner miles de post en el blog. También, al tener separado un twitter del otro, puedo tener medios de comunicación en la cuenta del blog y a mis amigos en mi cuenta personal, lo cual es un avance, porque yo elijo en cada momento qué tipo de información o relaciones con la web quiero tener.
En cuanto a lo que planteas como preguntas, plantearía el uso de Twitter por un periodista o medio:
1. Citar siempre con RT: @fuente
2. Dar informaciones solo cuando ya están publicadas por el medio o el periodista y enlazándolas.
3. Ser el primero no significa ser el mejor. Y esto para Twitter y para todos los medios.
4. Un twitter de simples enlaces que solo habla de ti mismo y de tu medio termina por ser una fuente cansina que desfolloweas.
5. Si como yo tienes un twitter personal y otro de tu medio, en el personal pongo lo que quiero oiga, porque se puede ser periodista las 24 horas, pero también se es ciudadano y uno tiene derecho a relacionarse.
Salud!
Veamos. ¿Qué es eso de Twitter?
Sinceramente, no tengo ni la menor idea. Es decir, sí sé como funciona (más o menos), pero poco más. ¿¿Eso me deja fuera de la profesión periodística??
Creo que Twitter es el invento de unos “espabilaos” que intentan hacerse los “guays” pretendiendo hacer nuevas reformulaciones sobre el periodismo en el s.XXI. Y que nadie se ofenda, que es sólo una opinión.
Pero creo que lo mismo pasaba con los Blogs no hace mucho. El que lo tenía, iba de “guay” creyendo estar en la vanguardia del Periodismo. Hoy en día, sólo lo mantienen los que de verdad creen que es una herramienta eficaz para la difusión de información.
Pues lo mismo opino de Twitter. En breve, cuando se pase el “boom”, lo mantendrán los que de verdad creen en una nueva vertiente del periodismo como paradigma comunicativo. Hasta entonces… una herramienta que mide las vanidades de periodistas que A LO MEJOR desearían trabajar en otros lados.
Sobre lo aquí comentado… pues si no fuera porque cada uno dice una cosa se podría crear una línea de debate. Pero… insisto, las nuevas tecnologías sólo crean periodistas uni-creadores de información, (y me incluyo), que piensan que su “verdad” es la más respetable.
Y sobre la verdad y el periodista. Creo que el criterio que debería plasmar el trabajo de un profesional de la información debería ser el de VERACIDAD. Es decir, pretender no mentir. Luego la verdad vendrá implícita o no. Eso ya es labor de fuentes, etc…
Pues nada, esta es mi aportación. La de alguien que no es Periodista (más o menos) y que cada día se desilusiona más si esto es lo que pretendía encontrar.