Jul 27 2009
Un día con María Dolores de Cospedal
Parecía que jamás lo conseguiría, pero al final pudo ser. Este pasado viernes pasé la mañana con María Dolores de Cospedal y su equipo, y pude hacerle una entrevista. Llevaba detrás de ella aproximadamente tres meses: pedí en primer lugar la intercesión de un diputado del partido que lo estuvo intentando. De ahí reboté a una secretaria, de ahí reboté a otra y, finalmente, al jefe de prensa de la propia Cospedal. En medio, una escapada a un acto del PP para abordarla y comentarle en persona que le estaba persiguiendo y lo que quería hacer.
Finalmente, surgió el tema. Y quería decir públicamente algo que no tiene hueco en los temas que he publicado: debo dar mi más sincero agradecimiento tanto a Fernando, su jefe de prensa, como a todo su equipo (incluyendo a sus escoltas, unos cracks), porque me hicieron un hueco en su comitiva y me permitieron hacer lo que a ningún periodista le han permitido hasta ahora. Y sé que ella intercedió personalmente para permitir mi presencia, pese a que tuviera que hacer la vista gorda a un par de normas para que fuera posible. Desde luego con gente así da gusto trabajar.
Al margen de esta apreciación, el sabor personal que queda tras el trabajo es bueno: no tuve tiempo de hacer todas las preguntas que quería (tenía 30 escritas y otras tantas en mente) y apenas pude hacerle una docena, casi todas sobre el mismo tema -por más que a ella le fastidiara, es el tema-: no iba a desaprovechar la oportunidad de hablar con una de las pocas personas del partido que no se esconden a la hora de hablar del asunto.
El sabor profesional que me queda es un poco más amargo. Me dio la sensación de una continua negación de la realidad: la culpa no es nuestra, sino de los demás, que presionan, malmenten y filtran, vino a decir. Por bueno que fuera su trato personal (que lo es, y fantástico) y cercana que fuera, tanto conmigo como con su gente y con los paisanos a los que visitamos, con una clase política incapaz de barrer su propia casa me pregunto cómo van a poder barrer la de todos si algún día llegan a gobernar:
¿Quiere decir que se está dando algún tipo de presión política y mediática sobre el ‘caso Gürtel’?
Francamente, creo que se están produciendo actuaciones que dañan los principios constitucionales sobre la defensa, la presunción de inocencia, el secreto de las comunicaciones o el derecho al honor. Es absolutamente inexplicable que en un estado de derecho se produzcan filtraciones de actuaciones que sólo conoce la policía judicial y que se rompa el deber de custodia, bien por la policía judicial, que creo que no, o bien por las autoridades políticas del Ministerio del Interior, o por la Fiscalía, o desde el juzgado. Eso es un atentado a la democracia. No se pueden utilizar conversaciones privadas que se han obtenido, algunas con autorización judicial y otras posiblemente hasta sin eso y, en cualquier caso, que no forman parte de los procedimientos judiciales. No se pueden utilizar para dañar a las personas, porque eso equivale a vivir en un estado policial y hace mucho tiempo que estas cuestiones están superadas en nuestro país.
No todas las respuestas fueron para negar la realidad. También hubo alguna más evidente:
¿Es cierto que usted y Bárcenas hablaron el pasado 3 de julio, día en que usted le pidió que dimitiera de su cargo como tesorero del PP?
Yo de conversaciones privadas no hablo.
¿Por qué López Viejo, Martín Vasco y Bosch Tejedor han sido apartados del cargo al ser imputados y Bárcenas o Camps no?
Porque hay una imputación clara y aquí todavía no estamos hablando de una imputación, todavía no se ha pedido un suplicatorio y las posiciones judiciales no son iguales, por ejemplo.
Pero en el caso de Camps sí existe una imputación
Sí, pero es provisional.
Para el recuerdo queda el viaje, de más de 600 kilómetros por carreteras secundarias y pistas forestales, en el que pulverizamos cualquier tipo de límite legal de velocidad. Acabé con el estómago en un puño y realmente cansado tras tres escalas en la sierra conquense para ver los daños provocados por los incendios. Por lo que me dijo parte de su equipo, tiene días así tres veces por semana. Yo con uno tuve suficiente. Ellos, según me dijeron, lo compensan con el trato que ella les profesa.












Parece mentira cómo pasa el tiempo desde que 
Según la Organización Mundial de la Salud, hay unos 70.000 casos confirmados de gripe A en el mundo, de los que 700 (un 1%) están en España. Este miércoles Madrid registró la primera víctima mortal que deja la enfermedad en nuestro país. La historia es particularmente dramática dada la edad de la joven, 20 años recién cumplidos, y el hecho de que estaba embarazada cuando ingresó.



