Manu, no Manuel

Me gustó entrevistar a Manu Egaña por varias razones. La primera, porque la gente de Bildu había sido inaccesible por más que había intentado llegar a ellos por cauces regulares e irregulares. La segunda, porque es un tipo cercano y afable. La tercera, porque encajaba con algo que buscaba: un tipo de Bildu con una historia que cualquiera que la lea puede entender. Durante mi viaje #EnTerritorioBildu hubo alguna entrevista que se cayó del programa por imponderables, pero ésta no estaba programada: fue él el que detectó el hashtag, él el que me invitó a ir a su pueblo y él el que decidió hablar conmigo aunque compañeros de coalición se lo desaconsejaron.

Manu habló de pasado, de presente, de normalidad, de lo que piensa de ETA, de sus problemas antaño con quienes hoy son sus compañeros de coalición. Pero con él también vi muchas cosas: cómo le saludaban todos los del pueblo, cómo le hablaba la gente. Y también vi cómo no se saludaba con el Guardia Civil.

Él, que viene de IU, que ha vivido en un montón de lugares, que ha estudiado en un colegio del Opus Dei, que ha tenido relación con gente de ETA, que se ha atrevido a protestar contra ETA cuando volvió a su pueblo hace años y esas cosas no se hacían, tiene una historia que me ha gustado contar. Y aunque sea algo anecdótico y no haya sido el tema más leído del especial, es el único tema de todo el especial que ha llegado a la primera página de la portada de Menéame. Hay gente que ha querido leer esto, y eso me alegra.