Periodismo sin periodismo
El periodismo es muchas cosas. Pero sobre todo, hay muchas cosas que no son periodismo. Como intentar contar una historia que no existe. Hay medios, mejor dicho, hay responsables de medios que deciden no publicar ciertas historias que les son incómodas, como si al hacerlo evitaran su existencia. Y también hay medios, mejor dicho, hay responsables de medios, que crean historias que no existen.
En nuestro país tenemos ejemplos recientes de todo ello. Desde cortar la foto de una pancarta para que aparezca la palabra ‘ETA’, que en euskera quiere decir ‘y’, hasta mostrar una toma de una plaza abarrotada donde justamente no hay nadie para decir que la manifestación fracasó. Tampoco quedan muy lejos las portadas del 11M, o la de que Rajoy iba a tirar la toalla y dejar la presidencia del PP. Ejemplos hay muchísimos, y dan no para una recopilación, sino incluso para dos. Y más.
Todo esto responde a una idea, a una fijación: los medios creen que una de sus misiones es fijar un “estado de opinión”. Mejor dicho, algunos responsables de medios creen que esa es su misión. Es decir, hay gente manejando los medios que creen que una de sus funciones es decirle a la gente qué tiene que pensar, a quién tiene que votar o qué posición tiene que tomar ante determinadas cosas. No es más que una herencia del primer periodismo, aquel de hace siglos, cuando la prensa era sólo una recopilación de avisos y de propaganda política. Algunos no han cambiado.
Es por eso por lo que el escenario ideal para un medio es que gobierne el partido contrario con el que comulga. No es casual que El Mundo empezara a vender como churros en los últimos años de González, cuando el diario sacaba exclusiva tras exclusiva sobre el GAL o la corrupción. No es casual que la SER alcanzara cifras récord de millones de oyentes en los últimos años de Aznar, con la calle en su contra y los micrófonos golpeándole.
Hay otros diarios que, al contrario, reaccionan jaleando a quien gobierna. El precio suele ser alto, pero es a lo que pueden aferrarse. Obviando a la prensa de extrema derecha, que hacen oposición contra todo y todos, hay dos diarios de derechas que han virado su rumbo editorial en los últimos meses para pasar a hacer directamente comunicación de partido.
El primer caso, el de La Razón, es más comprensible habida cuenta de que su director, Francisco Maruenda, se afilió al PP a mediados de los noventa y trabajó directamente con Rajoy como director de Gabinete cuando era responsable de Administraciones Públicas primero y de Cultura después. Pese a todo, La Razón abandonó el periodismo definitivamente en la campaña electoral, cuando apadrinó la campaña ‘La Razón del cambio’, en la que hacía suyo el lema del partido y lo justificaba: cada día, cada portada, era como si el argumentario del PP se publicara en los kioscos.
No contentos con ello en La Razón han seguido haciendo de claca monclovita desde las elecciones generales. Hay portadas auténticamente memorables, portadas que serían perfectamente adjudicables al diario oficial del Partido Comunista si esto fuera la Cuba de los Castro. Ese tipo de prensa.
El segundo caso es más llamativo. ABC, que no hace mucho era visto como un diario de izquierdas por la entonces incipiente ultraderecha mediática de Jiménez Losantos, se ha pasado también al seguidismo político. Es un caso más llamativo por la tradición y solera de un diario que, sobre ser conservador, monárquico y católico declarado, siempre ha hecho periodismo, en muchas ocasiones brillante. Aún están calientes las exclusivas del proceso de paz del Gobierno de Zapatero con ETA o algunas brillantes columnas de opinión que hace más de una década decoraban el diario.
En los últimos tiempos han hecho una cosa buena y una mala. La buena, recuperar un estilo de portada arrevistada, con fotografías espectaculares e impactantes. La mala, el contenido con el que llenan tan genial recurso gráfico. En una deriva hacia el seguidismo más absoluto con el Gobierno y el lanzamiento de pretendidas exclusivas que luego son desmentidas punto pot punto, el diario está siendo duramente criticado en las redes. Hoy, por ejemplo, #portadasABC ha llegado a ser trending topic Twitter.
Y precisamente en Twitter hablaba esta mañana con Manuel Erice, subdirector del diario y profesional por el que siento un profundo aprecio, sobre unas declaraciones que hacía en Radio Nacional. Reproduzco la conversación, hecha en tuits, por la contraposición de argumentos:
Desde el aprecio que tengo a @manuelerice, decir que el PSOE “intenta ganar en la calle lo que no ha ganado en las urnas” me parece tremendo
- Respuesta:No he sido quien se ha identificado con las revueltas: en las pancartas, invitando al líder estudiantil al Parlamento (…) anunciando oposición en la calle (Rubalcaba dixit)… Podría cuestionar la forma de decirlo, pero el PSOE ha elegido
¿Por apoyar el fin se aprueba el medio @manuelerice? Entonces eres el culpable del asesinato de Bin Laden, y de muchos otros
- Respuesta:Eso sí es un simplismo. Yo te hablo de gestos y mensajes. Por qué el PSOE no llama a responsabilidad sin renunciar a protesta? (…) Yo te contesto. Porque se aprovecha de la radicalización de la calle y mira a las elecciones andaluzas. No seamos ingenuos (…)Dicho eso, hemos hecho mejores portadas. Esa es mi opinión personal. A veces la forma cuenta mucho…
Eso que dices es como asimilar el argumento de la izquierda abertzale de que como el PP no ha condenado el franquismo… Y no @manuelerice
- Respuesta:El franquismo està superado. Pero sí es verdad que el PP no ha vuelto al poder hasta que abandonó su radicalidad
Opinar es libre @manuelerice pero asimilar a un partido con que cuatro descerebrados la líen es impropio de un diario con solera
- Respuesta:En la forma de acuerdo, en el fondo no
Debatir con ideas contrarias como tú y yo hacemos aquí es la clave @manuelerice y vuestra portada hace lo contrario, por eso la critico
- Respuesta: Y me parece perfecto. Encajo la crítica con deportividad. El aprecio es mutuo
Si las portadas de tu periódico son TT porque la gente se parte el culo con ellas, señal de que lo estás haciendo bien”, tuiteaban irónicamente esta tarde. Si desmontan tu portada con simples argumentos. Si pasan esas cosas y otras más es que algo falla. La cuestión, en fin, no es que esté en desacuerdo con la línea editorial. Es que estoy en desacuerdo con que existan líneas editoriales. Todos opinamos, yo el primero, todos contamos qué pensamos con intención de generar una opinión. Pero la cuestión son los argumentos, en análisis, y no la acusación gratuita y unilateral contra la que poco cabe discutir. Habría que buscar qué motiva a un diario a alinearse de forma tan descarada con los intereses gubernamentales con tantas cosas de las que hablar en un contexto de crisis como éste. Claro, que quizá en la pregunta está la respuesta y todo sea una forma de intentar congeniarse con el poderoso para capear la crisis, por ejemplo con publicidad institucional.
Mientras todo esto sigue pasando en la prensa, mientras intentamos evitar vender noticias de ayer remozándolas con opiniones y cargas editoriales tan fuertes, miles de periodistas han perdido su empleo en estos años de crisis. Y es normal: la crisis del periodismo no sólo es económica, que también, sino de sistema. Y haciendo este tipo de periodismo ideológico, de trinchera, es de esperar que muchos otros podamos seguir el mismo camino porque pocos van a querer comprar esa prensa, y menos aún anunciarse en ella.
Gracias, pero no, gracias: yo ya soy capaz de pensar por mí mismo.



































Crónicas de una Verdad Anunciada
http://piensaitsfree.blogspot.com/
Francamente no sé en qué mundo vive. Estamos en un período de entreguerras. Finaliza una guerra fría que ha estado acometiendo la derecha mediática durante los 8 años de Zapatero y empieza una guerra abierta en la calle. Todo el odio antiizquierdista y antisocialista que ha sembrado la caverna (llegando a acusar abiertamente al PSOE de hacer el 11M) y que ha tenido por logro conceder al PP un poder casi absoluto no iba a quedar impune. Ya no hay lugar para periódicos. Solo sobrevivirán los pasquines de trinchera. El que no quiera ver esto y pretenda mantenerse neutral le espera la desaparición.
[...] Via http://www.borjaventura.com Share this:StumbleUponDiggRedditLike this:LikeBe the first to like this post. [...]
Genial artículo. Soy incapaz de poner un solo pero. El partidismo de los grandes medios y el sectarismo de algunos periodistas está acabando con el prestigio y el reconocimiento de todos los que amamos esta profesión y la afrontamos desde el respeto y con la función social como máximo objetivo.
Un post redondo. Felicidades.