Sep 22 2009
¿Tiene sentido presumir la inocencia de un asesino manifiesto?
Hoy ha quedado visto para sentencia el juicio contra el militar que confesó haber asesinado de una cuchillada al joven antifascista Carlos Palomino. La cuestión me plantea varias dudas, pero en especial una: siendo que el asesinato quedó grabado claramente en las imágenes que adjunto y habiendo el asesino reconocido su crimen… ¿debe un medio de comunicación hablar de “el asesino” o de “el presunto asesino”?
Esto lleva consigo más dudas: ¿Sólo se debe prescindir de la presunción de inocencia cuando un juez condena? ¿Cuando los hechos son tan evidentes (confesión y grabación) puede saltarse esa premisa o, por el contrario debe conservarse hasta que la autoridad competente determine lo contrario? Si se hace así presuponemos que las pruebas evidentes como la confesión y la grabación son manipulables, pero no así el juez, al que por ser la autoridad conferiríamos el poder de ser infalible, ¿no?
Como responsable de los contenidos del periódico opté esta mañana (y hace unos días) por no sacar el “presunto” a portada, algo que algún compañero no compartía conmigo. ¿Créis que hice bien, creéis que me equivoqué?
El resumen del caso
Por si alguno no conocéis la historia, el militar, Josué Estébanez de la Hija, iba en metro a su manifestación ultra cuando en una estación varias decenas de antifascistas, que iban a impedir dicha manifestación -convocada legalmente en un barrio obrero de Madrid- entraron al vagón. Josué ya tenía entonces la navaja en la mano, preparada. Cuando Carlos se le acercó y le provocó, éste, sin pensárselo, le clavó el puñal y le mató. Tuvo tiempo antes de huir de herir a otro joven por el camino.
Toda la secuencia quedó grabada en las cámaras de vídeo del metro. El indeseable se reconoció como responsable de la muerte de un adolescente y dijo que lo hizo “por miedo”.
Ante estos hechos me planteo:
- ¿Debe el sistema democrático respetar todas las ideologías en su seno, incluso aquellas que atentan directamente contra la propia democracia? Alemania, por ejemplo, tiene una legislación muy clara respecto a los partidos fascistas (que están ilegalizados) y los comunistas.
- ¿Debe, en caso de permitir las manifestaciones de estos individuos, tolerar que se lleven a cabo en barrios obreros, su principal caladero, pero también los más llenos de inmigrantes?
- ¿Qué lleva a dos chavales de apenas veinte años a estar dispuestos a partirse la cara y, más aún, a matarse, por defender ideologías que no tienen cabida de ninguna forma en nuestro sistema de vida?
Cosas que he escrito sobre la ultraderecha
- La ultraderecha en España
- El estadio, el refugio de los ultras
- La ultraderecha país a país: Alemania | Austria | Bélgica | Francia | Holanda | Italia | Israel | Reino Unido | Suiza












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Publico este jueves en lainformacion.com una serie de reportajes sobre la ultraderecha, de la que tanto se habla tras las recientes elecciones europeas. Para hacerlo, además de la documentación de rigor, he contado con las opiniones de Xavier Casals, doctor en Historia Contemporánea por la Universidad de Barcelona e investigador del fenómeno ultraderechista (autor del recomendable ‘Ultrapatriotas’ -
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